Así nació el helado que conquistó Latinoamérica: un viaje por los sabores de Manabí

Marco Andrade presenta el gelato elaborado con coco, vainilla y anacardo que representó a Ecuador en la Copa Latinoamericana de Heladería. (Cortesía)

Detrás del reconocimiento al Mejor Heladero de Latinoamérica no solo hubo técnica e innovación.

Cuando el maestro heladero ecuatoriano Marco Andrade presentó su propuesta en la Copa Latinoamericana de Heladería Latam Bajo Cero 2026, no buscaba sorprender con un ingrediente exótico ni con una receta imposible de replicar. Su apuesta fue mucho más profunda: demostrar que un helado puede convertirse en un embajador cultural.

El resultado fue “Del Territorio al Gelato”, una propuesta inspirada en la riqueza gastronómica de Ecuador que le permitió obtener el título de Mejor Heladero de Latinoamérica, un reconocimiento que reunió a 15 maestros heladeros de nueve países.

Marco Andrade presenta el gelato elaborado con coco, vainilla y anacardo que representó a Ecuador en la Copa Latinoamericana de Heladería. (Cortesía)

Pero detrás de ese premio hay una historia que comenzó mucho antes del concurso y que tiene como protagonista a una fruta que forma parte del paisaje cotidiano de la costa ecuatoriana: el coco.

Un ingrediente común convertido en alta gastronomía

“Muchos conocen el helado de coco, las paletas de coco o el helado soft, pero nosotros queríamos llevar ese sabor a otro nivel”, contó Marco Andrade en una entrevista exclusiva con Metro Ecuador.

La elección no fue casual.

Junto a Valeria Bellettini, cofundadora de Pop 2Go, el equipo decidió buscar un ingrediente que representara a Portoviejo y Manabí, pero que también cumpliera con las exigencias de una competencia internacional, donde no solo se evaluaba el sabor, sino también la innovación, la técnica y la viabilidad comercial del producto.

“Queríamos un ingrediente que conectara con nuestras raíces y que, al mismo tiempo, nos permitiera experimentar con diferentes técnicas de heladería”, explicó Bellettini.

Marco Andrade presenta el gelato elaborado con coco, vainilla y anacardo que representó a Ecuador en la Copa Latinoamericana de Heladería. (Cortesía)

Sabores y técnicas que transportan

El trabajo comenzó estudiando la fruta desde su origen.

No se limitaron a utilizar la pulpa. Analizaron el agua, la leche, la crema, el aceite, el coco deshidratado e incluso las distintas etapas de maduración para descubrir todo su potencial gastronómico.

Marco aplicó técnicas de cocción al vacío para concentrar aromas y sabores, mientras la vainilla y el anacardo complementaban el perfil sensorial del helado.

“Trabajamos el coco de muchas formas. Utilizamos leche de coco, agua de coco, crema elaborada con aceite de coco y una reducción del agua mediante cocción al vacío para concentrar naturalmente sus sabores”, explicó el maestro heladero.

Marco Andrade presenta el gelato elaborado con coco, vainilla y anacardo que representó a Ecuador en la Copa Latinoamericana de Heladería. (Cortesía)

El descubrimiento que cambió todo

Mientras desarrollaban la receta ocurrió algo inesperado.

Sin que ese fuera el objetivo inicial, el equipo descubrió que el propio coco aportaba prácticamente todos los elementos necesarios para construir el helado.

El resultado fue un gelato completamente vegano, elaborado sin lácteos.

“Nos dimos cuenta de que el coco tenía tantas propiedades que todos los ingredientes que necesitábamos podían obtenerse de la misma fruta”, relató Bellettini.

Del territorio al gelato

Más que una receta, Marco Andrade habla de una filosofía.

La bautizaron “Del Territorio al Gelato” y consiste en investigar profundamente el origen de cada ingrediente antes de convertirlo en un helado.

“Queremos conocer la fruta desde donde nace, entender qué representa para su comunidad y descubrir cómo puede expresar toda esa identidad en un gelato”, explicó Bellettini.

Esa forma de trabajar también dio origen a una colección llamada “Manabí en un Helado”, donde aparecen sabores como salprieta, pechiche, café con caña, mandarina, manjar con canela y otros productos tradicionales de la provincia.

“Queremos que la gente viaje a Manabí”

Para Marco, cada sabor tiene un propósito. No busca únicamente que el cliente disfrute un postre. Busca despertar recuerdos.

“Quiero que cuando alguien pruebe un helado nuestro se transporte a Manabí, conozca nuestras frutas, nuestros productos y descubra todo el potencial gastronómico que tenemos”, afirmó durante la entrevista.

Un laboratorio donde no existen recetas

Uno de los aspectos que más llama la atención de su trabajo es que Marco no se define como un cocinero tradicional.

Explica que la heladería funciona de una manera distinta.

“El heladero no sigue recetas, formula”, resume Bellettini al explicar que detrás de cada creación hay cálculos sobre azúcares, grasas, agua, temperatura y textura, además de una permanente investigación científica.

Esa combinación entre ciencia, creatividad y territorio ha permitido que Pop 2Go desarrolle propuestas poco comunes, como un helado funcional apto para bebés desde los seis meses de edad y sabores inspirados en ingredientes tradicionales ecuatorianos.

El siguiente reto: darle valor a los productos ecuatorianos

Aunque el reconocimiento internacional marca un antes y un después para la heladería ecuatoriana, Marco Andrade asegura que el verdadero desafío apenas comienza.

El objetivo ahora es seguir investigando frutas, ingredientes y técnicas que permitan demostrar que Ecuador no solo exporta materia prima, sino también innovación gastronómica.

“Tenemos una riqueza enorme en nuestros ingredientes. Lo que queremos es seguir dándoles valor agregado y mostrar al mundo todo lo que se puede crear a partir de ellos”, concluyó Valeria Bellettini.

¿Cómo inició?

Antes de conquistar a un jurado internacional, todo empezó en una pequeña heladería de Portoviejo. En 2017, Marco Andrade vio una oportunidad, el crear un espacio donde los ingredientes de Manabí fueran los protagonistas.

Lo que comenzó con paletas artesanales personalizables fue creciendo con el estudio de nuevas técnicas, la incorporación de tecnología especializada y una constante experimentación con frutas y productos locales. (BV)

FUENTE: MetroEcuador.com.ec