Bautizan un nuevo género de insectos en honor a Taylor Swift y sus fans

Científicos nombran a un grupo de insectos en honor a la cantante Taylor Swift. Foto: AFP

Tras permanecer más de dos décadas archivados en museos de Australia, científicos descubrieron 12 nuevas especies y nombraron a cuatro en honor a la cantante y a sus swifties.

Un trabajo de investigación publicado en la revista científica Insect Systematics and Evolution por Sarah Schroeder, científica de la Universidad de California en Riverside, dio a conocer la identificación formal de 12 nuevas especies de insectos pertenecientes a la familia Miridae. Lo llamativo del hallazgo radica en que cuatro de estas especies y su género completo fueron nombrados directamente en honor a Taylor Swift y su comunidad global de fanáticos.

El género fue catalogado oficialmente como Swiftiephylus, incluyendo las especies Swiftiephylus taylorae, Swiftiephylus amator, Swiftiephylus intrepidus y Swiftiephylus poetorum (referenciando álbumes y títulos de la discografía de la artista).

“Para mí, como fan de Taylor Swift de toda la vida, fue auténtico homenajearla de esta manera, además de llamar la atención sobre la diversidad de insectos que aún están por descubrir”, declaró Schroeder sobre la decisión taxonómica.

Un estudio científico publicado en Insect Systematics and Evolution bautizó un nuevo género de insectos y cuatro especies con referencias a Taylor Swift.

Un «look» rubio guardado durante décadas

Más allá del guiño a la cultura pop, la elección de los nombres tiene un sustento morfológico. Los insectos habitan en las plantas de casuarina australiana, cuyos brotes son delgados y combinan tonos anaranjados y rojizos. Para camuflarse, los chinches desarrollaron un cuerpo de color amarillo pálido con marcas rojas.

“El look icónico de Taylor Swift es su cabello rubio y sus labios rojos. Estos insectos son de color amarillo pálido con toques rojos; en el propio trabajo los describí como ‘rubios’”, detalló la autora.

Los ejemplares analizados no corresponden a un hallazgo de campo reciente. Formaban parte de una recolección de más de 50 000 especímenes almacenados entre 1995 y 2004 por el Museo Americano de Historia Natural y el Museo Australiano, los cuales permanecieron archivados a la espera de un análisis morfológico y genómico detallado.

Las investigadoras aclararon que estos organismos son totalmente inofensivos y su relevancia radica en comprender la evolución y especialización de las especies. (BV)

FUENTE: Ecuavisa.com